Cómo afrontar la ansiedad del desempleo

Los problemas económicos y el estrés emocional son una mala combinación de factores, pues incrementan significativamente el riesgo de desarrollar un trastorno médico y/o psicológico.
Según una publicación del Departamento de Desarrollo Humano de la Universidad de Colorado, existe una estrecha relación entre las crisis financieras y la aparición de casos de suicidio, homicidios, admisiones hospitalarias y tasas de muerte general y mortalidad por enfermedad cardiovascular. Así también como depresión, baja autoestima, inestabilidad familiar, problemas de relación familiar, y violencia entre los miembros. Por lo que podemos concluir que la crisis financiera es una verdadera amenaza de salud para muchas personas. Sin embargo, se sabe que las crisis financieras son pasajeras y las personas pueden muy bien evitar problemas innecesarios.

¿Cómo lidiar con la ansiedad del desempleo?
Según Robert J. Fetsch (2008) el desempleo es similar a una transición, tal como la que se experimenta al perder un familiar querido, adquirir una discapacidad física o perder una propiedad. Todas estas situaciones, sin duda, generan mucho estrés y ansiedad, pero también de ellas surgen las lecciones de vida más importantes.
Muchas personas, al principio, experimentan un elevado grado de angustia y desesperación, que son, por supuesto, respuestas, hasta cierto punto, esperadas. Sin embargo, se ha comprobado que no todos responden de la misma manera. Hay quienes lo hacen de manera totalmente opuesta: toman las cosas con calma y establecen un entorno igualmente calmado a su alrededor. Estas personas han obtenido, según los hallazgos, mejores resultados y mayor adaptabilidad que las personas ansiosas.
El significado que le atribuye a su situación determina la gravedad de su situación
¿Cree que la pérdida de su empleo representa una desgracia en su vida, o una oportunidad de cambio? Se sabe que mientras más positiva sea su interpretación o significado de la situación, mejor podrá adaptarse a los cambios.
La pérdida del empleo, por ejemplo, puede representar una buena oportunidad que le impulse a hacer aquello que siempre había querido. Una actitud relajada y positiva puede, si aún no tiene nada en mente, generar ideas para implementar. El pensar en positivo hace que su atención se centre automáticamente en las cosas positivas, concretamente, en las oportunidades.
Los pensamientos se asocian a otros pensamientos similares: los pensamientos positivos se asocian a otros pensamientos positivos, los negativos a otros negativos, y se establecen cadenas que, por supuesto, puede romper a voluntad y en cualquier momento. Pero para ser capaz de crear un pensamiento positivo, necesitará crear antes un clima de tranquilidad a su alrededor y dentro de sí. Así que relájese, contemple y medite antes de tomar decisiones. El silencio mental es esencial para dar paso a los pensamientos novedosos y creativos que le llevarán, aunque no lo crea, a encontrar una posición mejor en su vida.
Cualquier cambio implica un proceso
Las transiciones difíciles en la vida traen consigo cambios significativos. Pero esos cambios requieren de un proceso de adaptación. Aquí, algunos puntos a tomar en cuenta:
1) Valide sus dificultades. Si perder su empleo le ha afectado mucho emocionalmente, debería considerar seriamente darse un tiempo prudencial para poner las cosas en perspectiva. Ser amable y compasivo con Ud. mismo es importante. Debe saber que tiene todo el derecho de sentirse triste, enojado, ansioso o confuso. En otras palabras, no trate de actuar inmediatamente sobre sus emociones intentando ocultarlas o disimularlas para seguir con su vida como si nada hubiera pasado, después de todo se trata de emociones humanas. Si toma decisiones apresuradas probablemente serán malas decisiones, y sólo logrará empeorar su situación. Lo que se sugiere es todo lo contrario, debe darse un tiempo de auto-aceptación y reflexión sobre su situación actual procurando sentir en carne viva cada emoción en profundidad antes de dar el siguiente paso.
2) Acepte su realidad. Sin duda, la aceptación de la propia realidad es un ejercicio en extremo difícil para algunas personas. Aceptar lo que no es posible cambiar no implica conformismo, implica sólo el primer paso para colocarnos en armonía y equilibrio con nosotros mismos, con nuestras posibilidades, y así dejar de luchar ciega y alocadamente en una batalla perdida. Aceptación es dar un paso atrás y contemplar nuestros recursos. Tenga en mente que ha perdido una batalla pero no la guerra, y tenga por seguro que la guerra va a continuar. Sin la aceptación no podrá ver nunca con claridad sus verdaderas posibilidades y lo que puede hacer a partir de eso. Ver lo que tiene y no tiene, lo que puede y no puede, etc. es clave en el proceso de un verdadero cambio, es decir, el que va de adentro hacia afuera.
3) Controle sus pensamientos obsesivos negativistas. Pensar en catástrofes, en las pocas posibilidades y en las propias incapacidades y carencias es muy fácil después de perder un empleo. Evite por todos los medios caer en esta trampa, pues sabe bien que estos pensamientos en realidad aportan poco o nada en cuanto a solucionar su problema, y por el contrario, seguramente lo agravarán todo. Los pensamientos negativistas crecen con facilidad, pero depende de Ud. si se deja influenciar por ellos. Una manera práctica de cambiar estos pensamientos intrusivos e improductivos es sustituirlos por otros más productivos, tal como se explica en el siguiente paso.
4) Elabore un plan. Dese cuenta que no es la primera ni va a ser la última persona que atraviesa por una situación así. Son miles de miles los que sufren la pérdida de su trabajo. Muchos, después de perder su empleo, desean reintegrarse a la masa laboral inmediatamente, otros aprovechan la oportunidad de probar hacer cosas diferentes que ya habían pensado tiempo atrás, como llevar a cabo un hobbie o encontrar un trabajo distinto en un área determinada, o ingresar a estudiar un curso específico. ¿Cuál va a ser su plan ahora? ¿Tiene ya un plan? Estar atento a las oportunidades es una buena idea, siempre lo será pero, ¿qué tipo de oportunidades está buscando? Estar desempleado puede ser la oportunidad de convertir su vida, pero debe tener un sueño, un deseo, un objetivo determinado. Si no lo tiene, si no lo siente, tal vez buscar otro empleo similar sea su mejor opción. Sin embargo, debe antes echar un vistazo sobre sus cualidades, lo que le gusta y le apasiona hacer, sus características y ventajas, eso lo mantendrá enfocado, y lo que es más importante, lo mantendrá alejado de un estado emocional inútil.
Aquí menciono sólo algunas ideas de cómo Ud. puede lidiar con los niveles de ansiedad indeseable al perder su empleo. Por supuesto, Ud. posee sus propias conclusiones de acuerdo a su situación específico. La idea general es que sí, en efecto, podemos cambiar nuestras emociones negativas, y el sólo hecho de lograrlo le permitirá, sin duda, ver muchas más posibilidades frente a sus ojos de las que habría creído.


Referencias:
Fetsch, R.J. (2008) Coping well with unemployment. Colorado State College of Applied Human Sciences, www.ext.colostate.edu/emptrans/feature0209.html.
Leahy, R.L. (feb., 2009) Facing unemployment: Ten steps to handling your unemployment anxiety. Psychology Today.
Rodríguez, G.Y. (1998) Efectos del desempleo sobre el nivel de salud mental y física, ansiedad y depresión. Ansiedad y Estrés, 4(1): 239-63.

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